El corte más icónico y vistoso de la cultura parrillera. El T-Bone se caracteriza por su emblemático hueso central en forma de "T", el cual divide dos mundos de sabor y textura en una misma pieza: por un lado, la extrema ternura del Filete y, por el otro, la firmeza y jugosidad del New York. Una delicia visual y gastronómica para lucirte en el asador.